sábado, 2 de marzo de 2013

De carbón a diamante.

(Un día cómo hoy).
Entre despropósitos y falta de convencimiento, la vida le llevó a un lugar donde prefería no estar. Otra casualidad más que llegaba a su vida para ponerla patas arriba. Una decisión dura que se hacía más difícil todavía. Además él. Un extraño. Una primera impresión. Miedo y demasiado tiempo por delante. Carbón. 

(Un año después).
Aquella casualidad le permitió vencer sus miedos. Aprender y enseñar. Reír y llorar. Querer y ser querida. Conversar y escuchar. Divertirse. Mejorar. Con el tiempo, echar de menos... Pero sobre todo , le permitió llegar a ser el mejor recuerdo de aquel extraño en aquel lugar. Aquel "demasiado" ocurrió demasiado rápido. Diamante.

Nunca pierdas tu sonrisa.                                                                   

No hay comentarios:

Publicar un comentario