Hay quienes necesitan la pérdida para valorar y hay quienes valoran cuando adquieren. Como si la valía dependiese de ganar o perder. Qué tristeza, o qué alegría. Y es que no hay nada tan cambiante como las personas. "Donde dije digo, digo Diego". Somos auténticos expertos del cambio.
Cambiamos continuamente el valor que atribuimos a objetos, a lugares, a personas, a lo que sentimos, e incluso a nosotros mismos. Si no me crees, mira un poco hacia atrás... Para que todo cambie, tan solo hace falta tiempo. Es más, ante la mayoría de los males que nos atormentan, a veces el tiempo es la mejor de todas las soluciones... Solo hace falta tiempo.
Cambiamos continuamente el valor que atribuimos a objetos, a lugares, a personas, a lo que sentimos, e incluso a nosotros mismos. Si no me crees, mira un poco hacia atrás... Para que todo cambie, tan solo hace falta tiempo. Es más, ante la mayoría de los males que nos atormentan, a veces el tiempo es la mejor de todas las soluciones... Solo hace falta tiempo.
Hace falta tiempo para que una persona se convierta en un amigo (de esos de los que no se pueden tener más que dedos en las manos). O para que se convierta en alguien muy especial e importante para tí. O en el amor de tu vida.
Del mismo modo, también hace falta tiempo para que un amigo, esa persona tan especial e importante, o el que creías ser el amor de tu vida; acabe convirtiéndose en un extraño... En un pérdida.
El tiempo no cura. O quizás sí. Lo que es seguro es que cambia. Por suerte, seguirá pasando el tiempo. Y todo seguirá cambiando. Con el tiempo, se nos olvidará lo que somos, lo que fuimos y lo que podríamos haber sido. Hasta se nos olvidará lo que olvidamos, lo que perdimos... Pero también quedará algo, porque de donde algo te llevas, algo tuyo se queda. Ya sea bueno, o malo. Para mí, eso es el equilibrio. Una parte de la vida consiste en dar y recoger, en dejar huella y quedar marcado. Aunque haya quienes solo se empeñan en recoger y recoger... No importa, el tiempo nos pondrá a todos en nuestro sitio.
Pero bueno, hoy quería hablar de las pérdidas. Aunque tampoco quiero hacerte perder mucho tiempo, así que por mi parte, ya está casi todo dicho. Solo recordarte, que todo final conlleva un principio, y que algo o alguien se pierda es en muchas ocasiones el paso imprescindible para que pueda ser encontrado. A fin de cuentas, para que alguien dolido, hundido y destrozado por el dolor de una pérdida vuelva a sonreír, solo hace falta que pase el tiempo.