Había una vez un príncipe azul. Una bruja de bello rostro y pechos voluptuosos lo enamoró. Ni si quiera hizo falta un beso. El príncipe se convirtió en sapo.
Hay historias que necesitan empezar varias veces. Hay historias que no terminan de empezar. Hay historias a las que les cuesta seguir. Hay historias que se hacen largas y están deseando terminar. Hay historias breves, que nos gustaría que durasen más. Y aquí están mis historias, mis historias de menos de 7 centímetros. Bienvenidos/as.
lunes, 31 de diciembre de 2012
domingo, 30 de diciembre de 2012
Amor de discoteca.
Bailaban el uno para el otro. Tan cerca que a veces sus espaldas se rozaban cuando les sonrojaba mantener fija la mirada sin regalarse la mejor y más ebria de sus sonrisas. A la espera de encontrar las palabras con la que dejar de ser dos extraños, su historia terminó al alba, cuando dejó de sonar la música.
sábado, 29 de diciembre de 2012
Recuerdos artificiales
Otro domingo despertaba en una cama extraña. El último recuerdo que tenía era descorchar otra botella de vino. Quizás la desconocida que aún dormía junto a mí pudiera recordarme el resto de la noche, aunque una vez más, sería como escuchar una de esas historias que cuentan los fanfarrones en las reuniones de amigos.
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