domingo, 3 de febrero de 2013

Media naranja

Todos los días laborables iba al mismo restaurante y se sentaba en la misma mesa. Aunque variaba el primer y el segundo plato, de postre siempre pedía una naranja. A pesar de llevar más de un año repitiendo aquel comportamiento sin saber a ciencia cierta si lo entendían, siempre dejaba algo de propina junto a la media naranja que nunca se comía.


No hay comentarios:

Publicar un comentario