Cuando estoy de fiesta, suelo utilizar el "vamos a echar la penúltima" para dejar claro que no tengo ninguna intención de marcharme. Solo cuando estoy de fiesta.
He aquí mi penúltima historia:
Daños colaterales.
Aquel corazón, que se había ido vaciando poco a poco por las heridas que le habían hecho, ya no tenía nada que ofrecer a esas otras personas que siempre lo habían cuidado. Y es que siempre que se produce un daño, con él suelen aparecer daños colaterales.
He aquí mi penúltima historia:
Daños colaterales.
Aquel corazón, que se había ido vaciando poco a poco por las heridas que le habían hecho, ya no tenía nada que ofrecer a esas otras personas que siempre lo habían cuidado. Y es que siempre que se produce un daño, con él suelen aparecer daños colaterales.
No hay comentarios:
Publicar un comentario