Quizás le dedicaba demasiado tiempo a publicar y divulgar contenidos por las redes sociales, pero el tiempo invertido había dado sus frutos y por fin había logrado tener más de 1000 seguidores en Twitter y 1500 amigos en Facebook. Por eso aquella tarde en la que había alcanzado esas cifras decidió bajar a celebrarlo al bar de la esquina donde, con suerte, quizás pudiera contarle su éxito a algún borracho... Aunque ese tipo de anécdotas nunca las subía a la red.
No hay comentarios:
Publicar un comentario