Caminando hacía atrás, como si al hacerlo se acercase al pasado, intentaba huir de aquel presente vacío que no tenía ningún futuro. Demasiados errores. Demasiadas oportunidades perdidas. Demasiados miedos. Demasiadas ganas de no haberse equivocado, de haber aprovechado sus oportunidades y de no haber sido tan cobarde. Por eso se esforzaba en huir de sí mismo y de todo cuanto le rodeaba. Pero en mitad de esa huída, la encontró; y cambió el sentido de sus pasos. Comenzó a caminar hacia adelante, hacia el futuro; deseando que el presente pasara rápido para dejar lo más lejos posible su pasado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario